Esta semana me quedé pensando en algo que cada vez hacemos menos: llamarnos.
Sherry Turkle, investigadora del MIT, pasó años estudiando cómo la tecnología estaba cambiando nuestra forma de relacionarnos.
Descubrió algo interesante: mientras más herramientas tenemos para estar comunicados, más tendemos a evitar la conversación.
Preferimos mandar un mensaje que hacer una llamada.
De ahí nació Reclaiming Conversation, una invitación a recuperar algo tan sencillo como hablar y escucharnos.
En las empresas también nos pasa.
Los chats nos facilitan muchísimo el trabajo, pero no tienen tono de voz y a veces terminamos interpretando lo que el otro escribió desde cómo nos sentimos, desde experiencias pasadas o simplemente desde lo que creemos que quiso decir.
Por eso, en Alfa Máster tenemos una regla que esta semana quiero compartir:
Cada tema por el canal correcto.
CHAT
Para comunicaciones rápidas: informar, solicitar, confirmar, compartir información o pedir una acción.
LLAMADA
Cuando un tema necesita conversación, explicación, aclaración, retroalimentación o llegar a un acuerdo.
Si vemos que por escrito el tema requiere más explicación, cambiamos a una llamada y lo resolvemos hablando.
Quizá no necesitamos comunicarnos más.
Necesitamos volver a escucharnos.


